Cómo saber si una empresa es un buen negocio desde el punto de vista económico es una cuestión que casi solo se plantea quien está comprando o vendiendo una. El resto de propietarios y directivos de pymes rara vez se detiene en ella.
Sin embargo, tiene sentido hacérsela siempre. Gestionar una empresa como si fuera a venderse en pocos años obliga a responder con honestidad a una pregunta incómoda. ¿Es un buen negocio? ¿Vale la pena seguir invirtiendo en él dinero, tiempo y esfuerzo?
Responder no exige un modelo financiero complejo ni decenas de ratios. Cuatro criterios bastan para tener una orientación fundada.
- Rentabilidad
- Solvencia
- Crecimiento e inversión
- Remuneración al socio
Cada criterio se desarrolla con el mismo ejemplo numérico y con la misma estructura. Primero la fórmula y el cálculo. Después, dos preguntas. ¿Qué significa el resultado? ¿Qué señal indica que se está ante una buena empresa?
Los datos de la pyme ejemplo
Se trata de un caso hipotético. Las cifras están en miles de euros y corresponden a un ejercicio.
| Concepto | Importe |
| Ventas | 1.000 |
| Ventas del ejercicio anterior | 926 |
| BAIT (beneficio antes de intereses e impuestos) | 120 |
| Beneficio neto | 80 |
| Activo total | 800 |
| Patrimonio neto | 400 |
| Deuda financiera a largo plazo | 250 |
| Deuda financiera a corto plazo | 50 |
| Clientes | 150 |
| Caja | 50 |
| Pasivo corriente (deudas a menos de un año) | 200 |
| Dividendos repartidos | 40 |
| Inversión del ejercicio | 60 |
Un ratio aislado dice poco. Su valor aparece al compararlo con empresas similares en tamaño, sector, actividad y zona geográfica. Para ello hay dos vías. Las bases de datos que venden las cuentas de empresas concretas o los análisis sectoriales agregados. Entre estos últimos, la fuente de referencia en España es la base RSE (Ratios Sectoriales de las Sociedades no Financieras) de la Central de Balances del Banco de España, de consulta pública. Permite situar a una empresa en el cruce de su sector y su tamaño, y publica cada ratio por cuartiles. Así se sabe si la empresa está en la mitad alta o en la mitad baja de su sector.
Los umbrales que aparecen en este artículo son criterios prácticos, fruto de la experiencia profesional. Carecen de respaldo normativo o estadístico y sirven como punto de partida
Conviene además observar la tendencia. Un solo ejercicio es una fotografía. Tres a cinco años muestran si la empresa mejora, se estanca o se deteriora.
1. Rentabilidad o ¿la empresa genera beneficio suficiente sobre lo invertido?
La rentabilidad es el primer filtro y el más importante. Una empresa debe ganar dinero de forma consistente. De lo contrario, acabará teniendo problemas. El beneficio es el motivo de orgullo más habitual del empresario, seguido del crecimiento de las ventas respecto al año anterior.
No obstante, el beneficio contable exige una lectura crítica. Es hasta cierto punto frecuente encontrar empresas donde el gerente cobra un salario muy por debajo del mercado, o donde no se paga alquiler por un local propiedad del socio o donde se imputan todos los gastos posibles para reducir el Impuesto sobre Sociedades. Ese beneficio no refleja la realidad. Antes de calcular ningún ratio, hay que ajustarlo para que sea comparable con el de una competencia que, en principio, opera con criterios económicos estrictos. Este ajuste es el mismo que se practica en una due diligence antes de comprar una pyme.
1.1. Rentabilidad financiera (ROE)
ROE = Beneficio neto / Patrimonio neto × 100
En el ejemplo, ROE = 80 / 400 × 100 = 20 %
¿Qué significa? Que la empresa genera 20 € de beneficio por cada 100 € de patrimonio. El patrimonio se compone del capital aportado por los socios y de los beneficios no repartidos como dividendos, que pasan a denominarse reservas. Es, por tanto, la rentabilidad que obtiene el dinero de los propietarios.
¿Qué señal indica que se está ante una buena empresa? Un ROE estable o creciente en los últimos años, recurrente y no dependiente de resultados extraordinarios. Y, sobre todo, superior al coste de capital, es decir, a la rentabilidad que exigiría un propietario por arriesgar su dinero en este negocio. Una referencia habitual para ese coste es la rentabilidad del bono del Estado a 10 años más una prima por el riesgo asumido.
1.2. Rentabilidad económica (ROA)
ROA = BAIT / Activo total × 100
En el ejemplo, ROA = 120 / 800 × 100 = 15 %
¿Qué significa? Que la empresa obtiene 15 € de beneficio operativo por cada 100 € de activo. A diferencia del ROE, este ratio ignora cómo se financia el activo. Mide la calidad del negocio, no la de su estructura financiera.
¿Qué relación tiene con el ROE? Cuando el ROA supera el coste de la deuda, cada euro prestado aporta más de lo que cuesta y el ROE se eleva por encima del ROA. Es el efecto apalancamiento. Un matiz. El ROE se calcula después de intereses e impuestos y el ROA antes, de modo que la comparación directa entre ambos es orientativa. La prueba precisa consiste en comparar el ROA con el tipo de interés medio que paga la empresa por su deuda.
¿Qué señal indica que se está ante una buena empresa? Un ROA en línea o por encima de la media del sector y superior al coste de la deuda. Y un ROE mayor que el ROA gracias a un uso moderado de la financiación ajena, no a un endeudamiento excesivo.
Atención a un tema. Como hemos visto el ROA se calcula como hemos indicado. Sin embargo, es habitual que se calcule, sobre todo en análisis bursátil y en publicaciones anglosajonas, con el beneficio neto en lugar de con el BAIT. Prefiero calcularlo con el BAIT ya que ayuda a evaluar la capacidad de los activos para generar riqueza por si mismos y así poder comparar la eficiencia de empresas de un mismo sector sin importar como se financian.
2. Solvencia o ¿la empresa puede hacer frente a su deuda con holgura?
Una empresa puede ser muy rentable y, aun así, estar sobreendeudada. La solvencia analiza si la deuda es asumible tanto a largo como a corto plazo.
2.1. Años para pagar la deuda a largo plazo
Años para pagar la deuda a largo = Deuda financiera a largo plazo / Beneficio neto
En el ejemplo, 250 / 80 = 3,1 años
¿Qué significa? Que si la empresa dedicara todo su beneficio neto a amortizar la deuda a largo, tardaría algo más de tres años en liquidarla. Es un indicador intuitivo, aunque aproximado. El beneficio neto no equivale a caja. Las amortizaciones reducen el beneficio sin suponer salida de dinero y, en sentido contrario, las inversiones consumen caja sin pasar por la cuenta de resultados.
¿Qué señal indica que se está ante una buena empresa? Como criterio práctico, un plazo inferior a 4 años indica holgura. Entre 4 y 6 años conviene vigilar la evolución. Por encima de 6 años, la empresa depende demasiado de la deuda para funcionar.
2.2. Deuda financiera total sobre BAIT
Deuda financiera total / BAIT = (250 + 50) / 120 = 2,5 años
¿Qué significa? Que con 2,5 años de beneficio operativo se cubriría toda la deuda financiera, a corto y a largo. El BAIT se calcula antes de intereses e impuestos, por lo que la lectura es algo optimista. Si se descuenta la caja disponible, la deuda neta baja a 250 y el ratio a 2,1 años. Las entidades financieras suelen trabajar con una variante de este indicador, la deuda financiera neta sobre EBITDA. No soy demasiado simpatizante del EBITDA pero debemos entenderlo y trabajar con él. En nuestro caso EBITDA y BAIT equivalen.
¿Qué señal indica que se está ante una buena empresa? Como criterio práctico, un ratio por debajo de 3 resulta cómodo. Entre 3 y 5 exige atención. Por encima de 5, la deuda empieza a condicionar las decisiones de la empresa.
2.3. Capacidad para pagar la deuda a corto plazo
Liquidez reforzada = (Clientes + Caja) / Pasivo corriente
En el ejemplo, (150 + 50) / 200 = 1,0
¿Qué significa? Que con la caja y lo que le deben sus clientes, la empresa cubre justo sus obligaciones a menos de un año. El ratio excluye las existencias de forma deliberada, porque son el activo que más tarda en convertirse en dinero. Un valor de 1 cumple, sin margen. Basta con que un cliente importante retrase su pago para que aparezca la tensión.
¿Qué señal indica que se está ante una buena empresa? Es convención habitual en los manuales de análisis que un valor igual o superior a 1 indica que no hay tensión de tesorería evidente. Entre 0,8 y 1 conviene vigilar. Un valor inferior a 0,8 debería alertar, aunque el beneficio neto sea positivo.
La lectura conjunta del bloque es sencilla. Una empresa solvente puede pagar su deuda a largo con pocos años de beneficio y dispone de liquidez suficiente para operar sin sobresaltos.
3. Crecimiento e inversión o ¿la empresa es capaz de crecer de forma sana?
Una buena empresa no solo gana dinero y paga sus deudas. También es capaz de crecer sin deteriorar su situación financiera. Y para crecer, casi siempre hace falta invertir.
3.1. Crecimiento sostenible (SGR)
SGR = ROE × (1 − Payout)
En el ejemplo, SGR = 20 % × (1 − 0,5) = 10 %
¿Qué significa? Que el patrimonio de la empresa crece un 10 % al año con los beneficios que retiene. Si mantiene la misma proporción entre deuda y fondos propios, sus márgenes y su rotación de activos, puede crecer hasta un 10 % anual en ventas sin ampliar capital. Esto implica que la deuda también crece un 10 %, en la misma proporción que el patrimonio.
¿Y si la empresa no quiere endeudarse más? Entonces el límite es menor. Se mide con la tasa de crecimiento interno, que sustituye el ROE por la rentabilidad del activo después de impuestos.
Tasa de crecimiento interno = (ROA neto × b) / (1 − ROA neto × b)
Donde ROA neto = Beneficio neto / Activo total = 80 / 800 = 10 %, y b es la parte del beneficio que se retiene (1 − Payout = 0,5). En el ejemplo, (10 % × 0,5) / (1 − 10 % × 0,5) = 5,3 %
¿Cómo se compara con el crecimiento real? Las ventas han pasado de 926 a 1.000, un 8 %.
Crecimiento de ventas = (1.000 − 926) / 926 × 100 = 8 %
Ese 8 % queda por encima de lo que la empresa puede financiar solo con sus beneficios (5,3 %) y por debajo de su crecimiento sostenible (10 %). Crece apoyándose en algo más de deuda, sin alterar su equilibrio financiero.
¿Qué señal indica que se está ante una buena empresa? Un crecimiento de ventas positivo y en línea o por debajo del SGR. Si durante varios años crece muy por encima, está asumiendo más deuda o más riesgo del que debería. Un crecimiento nulo o negativo tampoco es una buena señal, aunque respete el límite.
3.2. Inversión: el puente entre crecimiento y deuda
Una empresa que no invierte tendrá difícil mantener su rentabilidad en el tiempo. Sin embargo, invertir tiene un coste y a menudo requiere financiación. En una pyme conviene distinguir dos tipos de inversión.
- Inversiones de mantenimiento. Necesarias para seguir operando, como renovar maquinaria, sistemas o locales.
- Inversiones de expansión. Destinadas a crecer, como nuevas líneas de producto, nuevos mercados o más capacidad productiva.
Las primeras son casi obligatorias. Una empresa que durante años invierte menos de lo que amortiza se está descapitalizando, aunque su beneficio sea bueno. Las segundas son las que impulsan el crecimiento futuro y también las que más afectan a la estructura financiera.
Dos ratios ayudan a dimensionar el esfuerzo inversor.
Inversión / Ventas = 60 / 1.000 × 100 = 6 %
Inversión / BAIT = 60 / 120 × 100 = 50 %
¿Qué significa? Que la empresa destina a inversión el equivalente al 6 % de sus ventas y a la mitad de su beneficio operativo. El primer ratio depende mucho del sector. Una industria intensiva en maquinaria necesita porcentajes muy superiores a los de una empresa de servicios. El segundo indica qué parte del resultado del negocio vuelve al propio negocio.
¿Cómo se relacionan inversión, rentabilidad y deuda? Toda inversión debe responder a tres preguntas.
- ¿Qué rentabilidad se espera obtener? Debería ser superior al coste de la deuda que la financia.
- ¿Cuánto crecimiento permite? Si aumenta ventas y márgenes de forma sostenible, tiene sentido asumirla aunque implique más deuda.
- ¿Cuánta deuda adicional soporta la empresa? Aquí vuelven los ratios de solvencia del bloque anterior.
En el ejemplo, la inversión de 60 se destina a nueva maquinaria. Si la mitad, 30, se financia con deuda a largo plazo, esta sube de 250 a 280. Con el beneficio actual, los años necesarios para pagarla pasan de 3,1 a 3,5. Siguen por debajo de 4. Y si la inversión mejora el beneficio, como se espera de ella, el ratio volverá a bajar.
¿Qué señal indica que se está ante una buena empresa? Que invierte de forma recurrente y no un año aislado. Que esas inversiones se traducen en mejoras de ventas, márgenes o eficiencia. Y que el aumento de deuda, si lo hay, mantiene los ratios de solvencia en niveles cómodos. Una inversión que apenas mejora la rentabilidad y dispara la deuda es una señal de alerta.
3.3. Crecimiento por adquisiciones
Otra vía de crecimiento es la compra de otras empresas o de sus activos. En este caso, la pregunta que importa es a qué precio se crece.
¿Qué significa? Que una adquisición sólo crea valor si lo que aporta supera lo que cuesta. Un ejemplo hipotético lo ilustra. Tras una compra, la deuda financiera total pasa de 300 a 600, el BAIT apenas sube de 120 a 130 y el ROE cae del 20 % al 12 %. El ratio de deuda sobre BAIT pasa de 2,5 a 4,6. La empresa es más grande, aunque sus socios son más pobres. Es muy probable que la operación haya destruido valor.
¿Qué señal indica que se está ante una buena empresa? Que la rentabilidad esperada de la empresa adquirida supera el coste de la deuda asumida para comprarla. Que la adquisición mejora márgenes, posición competitiva o cuota de mercado. Y que el ratio de deuda sobre BAIT no se dispara. Una due diligence previa reduce el riesgo de pagar de más.
4. Remuneración al socio o ¿la empresa devuelve valor a sus propietarios?
Una empresa atractiva desde el punto de vista económico no solo genera beneficio. También lo hace llegar a sus propietarios, a través del dividendo o de otras formas de devolución de fondos.
4.1. Dividendos (payout)
Payout = Dividendos / Beneficio neto × 100
En el ejemplo, 40 / 80 × 100 = 50 %
¿Qué significa? Que la empresa reparte la mitad de su beneficio y retiene la otra mitad para reinvertir. El payout está conectado con el crecimiento. Con un payout del 50 %, el SGR es del 10 %. Si subiera al 80 %, el SGR caería al 4 %. Si bajara al 20 %, subiría al 16 %. Cada euro repartido es un euro que deja de financiar el crecimiento.
¿Qué señal indica que se está ante una buena empresa? Una política de reparto estable y coherente con sus planes de inversión. Como criterio práctico, en una pyme familiar, un payout entre el 40 % y el 60 % suele equilibrar reparto y reinversión. Por encima del 70 %, limita la capacidad de crecer. Por debajo del 30 %, conviene preguntarse si la empresa tiene proyectos en los que invertir o si se limita a acumular caja improductiva.
4.2. Recompra de participaciones y reducción de capital
En las sociedades cotizadas es habitual recomprar acciones propias como alternativa o complemento al dividendo. En una pyme no cotizada existen dos vías equivalentes. La adquisición por la sociedad de sus propias participaciones, sujeta a requisitos estrictos en la Ley de Sociedades de Capital, y la reducción de capital con devolución de aportaciones a los socios.
¿Qué significa? Que se reduce el número de participaciones en circulación. Si el beneficio se mantiene, a cada participación le corresponde una parte mayor de él. Es también una vía habitual para dar salida a un socio sin que entre un tercero.
¿Qué señal indica que se está ante una buena empresa? Que la devolución responde a un excedente real de fondos, sin mejor uso dentro del negocio, y que no compromete la solvencia. Ambas operaciones tienen implicaciones frente a los acreedores de la sociedad, por lo que requieren un análisis jurídico previo.
Resumen de la pyme ejemplo
| Bloque | Ratio | Valor | Referencia orientativa | Lectura |
| Rentabilidad | ROE | 20 % | Superior al 15 % | Favorable |
| Rentabilidad | ROA | 15 % | Según sector | Comparar con el sector |
| Solvencia | Deuda LP / Beneficio neto | 3,1 años | Inferior a 4 años | Favorable |
| Solvencia | Deuda total / BAIT | 2,5 | Inferior a 3 | Favorable |
| Solvencia | Liquidez reforzada | 1,0 | Igual o superior a 1 | Favorable, sin margen |
| Crecimiento | Crecimiento de ventas | 8 % | Positivo e inferior al SGR (10 %) | Favorable |
| Inversión | Inversión / Ventas | 6 % | Según sector | Comparar con el sector |
| Remuneración | Payout | 50 % | Entre 40 % y 60 % | Favorable |
Las referencias son orientativas para pymes. La comparación con empresas del mismo sector siempre prevalece sobre un umbral genérico.
Lista de comprobación de los cuatro criterios
Rentabilidad
- ¿El ROE supera el 10 %-15 % y es estable o creciente?
- ¿El ROA es razonable para el sector y superior al coste de la deuda?
Solvencia
- ¿La deuda a largo se paga con menos de 4 años de beneficio neto?
- ¿La deuda financiera total es inferior a 3 veces el BAIT?
- ¿Clientes y caja cubren al menos el pasivo corriente?
Crecimiento e inversión
- ¿Las ventas crecen, sin superar de forma continuada el SGR?
- ¿La empresa invierte de forma recurrente y al menos lo que amortiza?
- ¿Las inversiones mejoran la rentabilidad sin disparar la deuda?
- Si hay adquisiciones, ¿mejoran el negocio sin comprometer la solvencia?
Remuneración al socio
- ¿El payout es coherente con los planes de inversión?
- ¿Los dividendos son estables o crecientes?
- ¿Las devoluciones de fondos responden a excedentes reales?
Una orientación, no una afirmación
La pyme del ejemplo supera los cuatro filtros. Gana un 20 % sobre el dinero de sus socios, puede pagar su deuda con pocos años de beneficio, crece por debajo de su límite sostenible y reparte la mitad de lo que gana. Con estos datos, es una buena empresa desde el punto de vista económico.
Esa conclusión depende de tres condiciones:
- Que el beneficio esté ajustado a la realidad y no a la fiscalidad.
- Que los ratios se mantengan a lo largo de varios ejercicios.
- Y que resistan la comparación con empresas del mismo sector.
Un ejercicio aislado, con un beneficio sin depurar, puede dar una imagen muy distinta de la real.
Aplicar estos cuatro criterios cada año, y no solo cuando se plantea una venta, permite detectar a tiempo qué bloque empieza a fallar. Y devuelve a la pregunta inicial. Si esta empresa estuviera en venta, ¿la compraría su propio dueño?
Paco Subias
Escuchar – Planificar – Hacer – Controlar – Ajustar
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