Situación
Una empresa franquiciadora y uno de sus franquiciados mantenían un conflicto sobre los resultados económicos del local gestionado por este último. Cada parte sostenía una versión distinta. El Juzgado encargó una pericial contable para determinar cuál era el resultado económico real de la tienda durante el año en disputa.
El problema añadido era que el local no llevaba una contabilidad formal conforme al Plan General de Contabilidad. No existía una cuenta de resultados oficial. Había que construirla desde cero.
Acciones
Se recopiló toda la documentación disponible: el registro de ventas diarias de la caja registradora, las facturas de compras a proveedores con su correspondiente imputación entre coste de ventas y stock, los recibos de alquiler, suministros y seguros del local, las facturas de asesores repartidas proporcionalmente entre los locales del franquiciador, y los justificantes de inversiones realizadas para calcular su amortización correspondiente al año analizado.
Con toda esa documentación se construyó la cuenta de explotación del ejercicio, partida por partida, justificando cada criterio de imputación utilizado.
Conclusión
El análisis determinó que el local había registrado pérdidas en el año analizado. Se emitió el dictamen pericial con la cuenta de explotación completa y la justificación detallada de cada cifra, de forma que el razonamiento fuera transparente y verificable por cualquiera de las partes.