Un ayuntamiento de la provincia de Barcelona necesitaba validar las proyecciones financieras de la concesión efectuada a un concesionario de una instalación singular antes de su adjudicación. El análisis detectó ajustes pendientes en ingresos, gastos y en el método de valoración del proyecto.
Situación
Un ayuntamiento de la provincia de Barcelona promovía la concesión de un complejo deportivo bastante singular, un equipamiento poco habitual en la zona. Antes de adjudicarla, encargó una revisión económica y financiera del proyecto de gestión presentado, centrada en validar sus datos y, en particular, sus proyecciones financieras.
Acciones
Se revisó la previsión de ingresos y se confirmó que la cifra de abonados era realista, aunque las cuotas, que representaban el 80 % de los ingresos, se habían fijado según otras instalaciones de la zona metropolitana sin ajustarlas a los precios locales.
También se revisaron las partidas de gastos de suministros y de mantenimiento y limpieza subcontratados, y se detectó que la cuenta de explotación no incorporaba el retorno del IVA de la inversión ni la tributación de sociedades.
En la valoración se identificaron, además, una tasa de descuento de los flujos de caja relativamente baja y no justificada, una proyección estática desde el año base que ignoraba el efecto de la inflación, y una estructura financiera de capital y endeudamiento poco realista para el perfil habitual de los futuros concesionarios.
Resultados
El análisis confirmó una rentabilidad económica favorable a medio plazo, aunque condicionada a ajustes concretos en ingresos, gastos y método de valoración.
Los principales ajustes pendientes eran la actualización de las cuotas a los precios reales de la zona, el tratamiento fiscal y financiero de las cifras de la concesión y una proyección que incorporase la inflación y la inversión adicional necesaria a lo largo del contrato.
El informe señaló también que los primeros años de la concesión, coincidentes con las obras, eran el periodo más crítico, y que el éxito del proyecto dependía de un equipo profesional que fuera capaz de controlar a la vez la obra física y la gestión de la tesorería.